Energía nuclear – Debate (?) técnico


Abro esta categoría de “debates públicos” con una noticia sintomática de la vacuidad e inconsistencia del escenario en que debatimos. Puro cartón piedra. No sabemos que es un debate, no sabemos debatir y no tenemos “debatientes”. Tampoco tenemos razones que debatir. Tenemos vociferios, sólo sabemos insultar y charlar y nuestros debatientes son más bien sofistas.

El presidente de la patronal de las empresas de ingeniería Tecniberia, José Luis González Vallvé, pidió que el debate sobre la conveniencia o no de impulsar la energía nuclear en España se haga desde un punto de vista técnico y lamentó la politización que se ha hecho del asunto.

No es eso. Si el debate acerca de la estructuración energética del país debe ser técnico, entonces puede que lo que finalmente se decida sea técnicamente correcto, pero será ajeno al país. Este tema se trata, como muchos otros, de personas.

Aquí no estamos debatiendo sobre el principio de contradicción -lo cual correspondería a los técnicos filósofos- ni sobre la aceleración de partículas -que correspondería a los físicos-. Mire usted, estamos hablando de cómo un país debe obtener su energía diaria para realizar sus labores cotidianas. Un problema técnico no se debate: se haya su solución técnica y cualquier otra postura alternativa a ella se convierte en sutileza. En poesía. Un problema matemático no es susceptible de debate. Sólo de resolución.

Así pues, no es eso, señor ingeniero. Hay debate porque hay una situación que plantea posiciones…humanas. Ah, ese estúpido ente que plantea idioteces no susceptibles de solución unívoca, siempre enfangado en debates morales, en posicionamientos vitales…

Desgraciadamente esto de la cosa energética no es técnico, lógico o matemático… es un asunto humano, social, económico… Las malditas “ciencias del espíritu”. Con lo bien que estábamos con nuestra Naturaleza y sus leyes…

Y toca debatirlo humanamente. Atendiendo a todas sus dimensiones, no sólo a la física, o a la ambiental, o a la económica… a todas.

Podemos obtener toda la energía que consumimos del sol, y entonces cubriremos toda España de placas formadas por obleas de silicio, lo cual implicará que la demanda de silicio grado solar alcanzará altas cotas y su precio subirá, lo que, sin duda, originará un rápido enriquecimiento de algunas zonas del globo, etc. Lo mismo ello tiene consecuencias contaminantes en algún otro lugar, desarrolla una industria de especulación de terrenos rústicos con alto grado de insolación y hace más ricos, de forma rápida, a los países más soleados, favorece el resurgimiento de pequeños núcleos rurales abandonados hace decenios… ¿Qué técnico es capaz de conjugar todas estas variables, y sobre qué premisas?

Podemos decantarnos por la energía eólica, y entonces importamos palas y aerogeneradores, y cubrimos toda zona ventosa de molinos. Los ecologistas dicen que los pájaros se ven afectados por este planteamiento. ¿Qué técnicos deben hablar aquí: los ingenieros de montes, los físicos o los ornitólogos? Pero lo mismo hay más viento en el mar y entonces procede llenar el litoral de palas, lo cual cambia la localización de los caladeros y afea el paisaje de la playa, lo cual detiene su sobre-explotación urbanística.

Si tiramos hacia lo nuclear, parece ser que generamos residuos que duran varias eternidades -¿dónde los ponemos hasta entonces? ¿Los mandamos a la India junto con los petroleros viejos? Traigamos a un indio de los que viven en vertederos nucleares, junto con algún físico nuclear y un ingeniero industrial, y que se pongan de acuerdo.

Sobre el petróleo no hablo, porque la teoría buenista dice que ahí todos son muy malvados y están poseídos por intereses muy crematísticos.

Cambio de escenario.

Me permito interpretar las palabras de este señor. Estoy casi seguro de que el señor González Vallvé usa la palabra “politización” desde el lamento. En España, politizar algo quiere decir que una serie de señores empiezan a farfullar, sobre un problema real (aunque a veces ni lo es) algo similar a razonamientos, que en realidad son propaganda, insultos, falacias y sofistería, sin ningún amor por algo remotamente parecido a la verdad: esa intuición, esa luz hacia la cual varios, con buena voluntad y honestidad, pueden esforzarse a ir. Esa sabiduría consistente en reconocerse a uno mismo ignorante pero amante de la sabiduría como modo de vida, como actitud vital.

Aquí politizar significa que esa verdad, a la que supuestamente llegaría debatiendo la honradez del espíritu técnico, se ve enturbiada y mancillada por los sucios políticos.

Cambio de escenario: politizar no es malo. Al contrario. Politizar, convertir en humano cualquier problema y enfocar su resolución teniendo en cuenta el bien común y el bien de la polis como un todo, es algo saludable. Porque la política, bien entendida y bien ejercida, siempre es buena.

La política entendida como defensa vehemente de posiciones aleatorias con el objetivo de aniquilar al oponente, independientemente de la localización de la verdad, no tiene nada que ver con esto. Yo reformularía el argumento. Pediría que el debate sobre la energía nuclear no se convirtiera en un ejercicio de sofistería. Aquello de “x de entrada no” o “z de entrada sí”, tan propio de esta tierra, no es un debate polítizado. Es un conjunto de berridos.

Y acude a mi memoria lo que explicaba Ortega sobre ese especial aborrecimiento que tenemos los españoles por la clase política. Hasta tal punto llega el desprecio por nuestros políticos que un ingeniero relevante pide que el debate sobre el sistema energético español lo lideren los técnicos.

No es eso, no señor. El problema aquí somos nosotros y los políticos, merecidos, que tenemos. Cambiemos nosotros y cambiará nuestra política. Y entonces, ahora sí, nos atreveremos a politizar el debate sobre la energía nuclear. Porque de eso se trata. Los debates son la materia prima con la que trabaja el buen político. Debatamos al modo socrático, dialoguemos con veracidad, y llegaremos a conclusiones válidas.

Pero no limitemos un tema político a su dimensión técnica tan sólo porque nuestros políticos no dan la talla. Si des-politizamos el debate, cualquier debate, empezaremos a hacer eso tan peligroso que se llama la “ingeniería social”.

Así pues, ójala algún día la población llegue a un nivel cultural y moral tal que los políticos que de ella se destilan alcancen la graduación suficiente como poder afrontar políticamente los debates que se vayan presentando sin que ello despierte temor en los técnicos.

El otro día pasé por delante de una librería especializada en Arte y Matemáticas. Ese puede ser el camino… ese puede ser el nuevo escenario de debates como este. Hasta entonces, que sus señorías lean los panfletos que sus técnicos les escriben, cortando y pegando cosillas de la wikipedia.

Politicemos todas nuestras polémicas con buenos políticos y los debates serán reales y servirán, entonces, para algo. No nos quejemos de nuestros políticos, pues los elegimos cada cuatro años. Viene a mi cabeza un sermón de Agustín acerca de los tiempos difíciles. Nos quejamos de los tiempos, y dice el filósofo que los tiempos somos nosotros. Que si somos buenos los tiempos lo serán. Igual cabe decir de los políticos. Si somos buenos, ellos lo serán.

Os decimos, pues, hermanos: orad cuanto podáis. Abundan los males, y Dios ha permitido que así sea. ¡Ojalá no hubiera tantos malos, y no abundarían los males! ¡Tiempos malos? tiempos difíciles!, dicen los hombres. Vivamos bien. y los tiempos serán buenos. Los tiempos somos nosotros: cuales somos nosotros, tales son los tiempos. ¿Qué hacer, pues? Quizá no podemos convertir a todos los hombres; procuren vivir bien, por lo menos, los pocos que me están oyendo, y ese reducido número de los buenos soporte la multitud de los malos. Estos buenos son como el grano: ahora se encuentran en la era, mezclados con la paja; mas en el hórreo no habrá esta mezcla. Toleren lo que no quieren, para llegar a donde quieren. ¿Por qué afligirnos y censurar lo que Dios ha permitido?
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Debates públicos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s