Por 1 euro al día, un hogar


En línea con lo comentado el otro día sobre los centros comerciales y la noción del MÁS, la segunda derivada, con implicaciones de todo orden. La noción del MENOS. Una cadena de centros comerciales lanza un Menú Familiar por un euro por persona al día.

Apretando los márgenes: ¡a ver qué tienda te puede preparar un menú de un euro cada día, cambiándolo a menudo. Con el fin de ponernos más fáciles las cosas a las familias para llegar a fin de mes, Carrefour lanza el Menu Familiar. Una propuesta para llenar nuestro carro de la compra por 28 euros a la semana con la que pueden comer equilibradamente 4 personas, es decir, por sólo un euro al día por persona.

El carrito que propone Carrefour es muy variado y completo. Incluye desde carne, pescado, verduras, legumbre, hasta fruta y lácteos. Por ponerle una pega, me falta algo para el desayuno, unas galletas, Cola Cao o café, pero por lo demás se puede hacer una cantidad muy variada de platos.

Los productos que forman parte del Menu Familiar estarán señalizados con el símbolo de Menu Familiar, y también se pueden adquirir individualmente por el mismo precio.

http://www.ahorrodiario.com/cesta-de-la-compra/menu-familiar-de-carrefour-tu-compra-semanal-por-28-euros

Amigo, no es eso. Amigo, fíjate en lo siguiente: hace siglos las madres aprendían a cocinar y a aprovechar los restos para ir creando menús variados y nutricios, y así se fueron criando generaciones. Luego las madres decidieron que eso de ser madre era poca cosa -fundamentalmente porque sus maridos eran algo más que padres: eran “trabajadores”, traían el recurso a casa, luego mandaban oficialmente.

Decidieron las que iban a ser madres esperar y ser antes “trabajadoras”: se emanciparon, convirtiéndose en dueñas del recursos también. Emancipadas, se empezó a comer rápido y a ganar dinero, lo cual permitió comer más y más sofisticado. Las conservas se compran hechas, porque no da tiempo. El pan, hecho, porque no da tiempo. El pescado, hecho, porque no da tiempo.

Usos industriales de los tiempos y de las comidas hacen que se coma mal, compulsivamente y en desorden. Los tiempos de la casa -¿de qué?- ya no los marca el puchero de la cocina -a comer, a cenar- sino el late night reality -con nachos o pizza que trae el motero 24/7- o el trabajo atrasado que me retuvo en la oficina o la play…

Ah. Entonces sale Carrefour, la mole de los centros comerciales, la central de compras que se lleva toneladas de carne para sus clientes, que recibe camiones de tomates todos iguales de mil lugares- y confecciona un recetario barato -lógico, diría: 1 euro al día- y… sano. Con legumbres, fruta, pescado, huevos… Ausente en la población el entendimiento de qué comer y cómo hacerlo, los hay que se atiborran a dulces, otros a carne y otros a brotes verdes. Pero sensatos, pocos.

Tiene que venir mamá-hogar-Carrefour a decirte qué tienes que comer para estar sano y gastar lo justo.

¡Es tan fácil perder la libertad! Muchas veces, precisamente en nombre de una pretendida libertad. Pues eso. Dentro de poco, por un euro al día, le permitimos acostarse con su mujer, sentarse en su sofá o pasar las hojas de un libro. Usted siga en ese camino, que va bien.

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