Volar, Bergson, alegría


Acostumbro a utilizar los vuelos para leer, y para pensar. Ello me produce una gran alegría, probablemente porque yo consisto en eso: en leer y en pensar. He cruzado el océano para celebrar el Año Viejo, el Año Nuevo y Reyes con mi familia mexicana -lo que llaman familia política, que suena tan mal- y el viaje ha sido una maravilla. Volando el avión hacia el Oeste, con medio pasaje y mucho espacio para poner papeles y libros por los asientos, pegado a la ventanilla izquierda y recibiendo la luz del sol (no entiendo como los demás no lo valoran y se quedan en la sombra o dormidos, ¡con la maravilla de vistas que han ido surgiendo, con un atardecer eterno, de seis horas, en diferentes tonalidades, con nubes de muchas especies…!).

Y lectura: diez horas de Bergson, Materia y memoria, un libro reconfortante, una filosofía hecha con humildad y con mimo, muy semejante, podría decir, a Azorín. El Mi vida de Ratzinger. La filosofía de Henry Bergson de García Morente. Lo que está mal en el mundo de Chesterton y su defensa de la camaradería de los clubes y tabernas inglesas como antecedente de la democracia. Amor y oscuridad de Amos Oz. Las Treinta palabras para la madurez de García-Monge SJ, la Filosofía de la Religión compendiada por Fraijó (estudio sobre Schleiermacher) y los Ensayos sobre lo absoluto y otros ensayos sacados de google de García-Baró, maestro de muchos de nosotros, de muchos que miran por la ventanilla del avión y sólo sienten gratitud, compasión, alegría, comprensión y deseos de seguir viviendo la Vida.

Adjunto un texto significativo que aperece al comienzo del libro:

“Los filósofos que han especulado sobre la significación de la vida y el destino del hombre, no han notado lo suficiente que la naturaleza se ha tomado la molestia de informarnos sobre sí misma. Ella nos advierte por un signo preciso que nuestro destino está alcanzado. Ese signo es la Alegría. Digo la Alegría, no el placer.

El placer no es más que un artificio imaginado por la naturaleza para obtener del ser viviente la conservación de la vida; no indica la dirección en la que la vida es lanzada. Pero la alegría anuncia siempre que la vida ha triunfado, que ha ganado terreno, que ha conseguido una victoria: toda gran alegría tiene un acento triunfal.

Ahora bien, si tomamos en cuenta esta indicación y seguimos esta nueva línea de hechos,  hayamos que por todas partes donde hay alegría, hay creación: más rica es la creación, más profunda es la alegría”.

Esa es la alegría en la que yo vivo desde hace mucho tiempo, a pesar de laas vicisitudes diarias y dificultades menores. Simplemente quería compatirla.

Y adjunto algunas fotos tomadas con el móvil… La calidad no es buena pero, como dice Bergson, como la percepción viene del recuerdo, recordad y percibiréis mejor.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Pensamiento, Pensamiento desde la acción, Personas / jes, Viajes, Vida. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s