Lejos de tierra


¿Comprendes ahora, Bulkington? ¿Puedes ver destellos de esta verdad mortalmente intolerable: que todo pensamiento profundo y grave no es sino el esfuerzo intrépido del alma para mantener libre la independencia de su mar, mientras que los vientos más feroces del cielo y la tierra conspiran para lanzarla contra la traidora y esclavizadora orilla?

Pero como en estar lejos de tierra reside la más alta verdad, sin orilla y sin fin, como Dios; así, más vale morir en ese infinito aullar que ser lanzado sin gloria a sotavento, aunque ello sea salvación. Pues entonces, ¡oh!, ¿quién se arrastraría cobardemente a tierra como un gusano? ¡Terror de los terrores!, ¿es tan vana toda esta agonía? ¡Ten ánimos, ten coraje, oh Bulkington! ¡Mantente fieramente, semidiós! ¡Levántate sobre la espuma de tu muerte en el océano; más alto, hasta tu apoteosis!

Herman Melville, Moby Dick, XXIII

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3 respuestas a Lejos de tierra

  1. Bulkington dijo:

    Gracias Melville, tuve la experiencia, pude elegir entre la orilla y la posible muerte y el horizonte: incertidumbre, abandono y confianza, total entrega … y aqui estoy viva.

    • noeseso dijo:

      Según la obra, la orilla, la aparente seguridad, son los arrecifes, la muerte.

      La vida está en alta mar, en las tormentas.

      Si estás viva, ¿acaso es que te alejaste de la orilla?

      • Bulkington dijo:

        Indudablemente. No fue facil. Pero sobrevivi. Este mail es la prueba. jeeje

        Bu.

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