#beeeeee o #bungabunga: trending topic o “indicator indicator”


Me sorprendo al oir, en un anuncio de radio de una operadora de telefonía, que lo in es tener teléfono fijo.

Antes, los anuncios te recomendaban productos o servicios porque eran buenos para ti. Ahora, en la Época de la Opinión Pública, ya nadie afirma explícitamente que algo sea bueno o malo, verdad o mentira. Prohibido afirmar. Simplemente te ofrecen el refugio de la masa. Pensamiento, pero que sea débil, por favor. Vente con nosotros, que somos lo in.

La “filosofía” se limita a criticar para transformar -de un estado a otro, por el placer de moverse: bota la pelota-, y el voto de millones de botarates determina quien debe vivir y quien no, quien es persona y quien no. Ellos son quienes marcan las Ideas.

-“Platón, para que te enteres: las ideas ahora las fabricamos aquí, en la caverna. Ya no están externalizadas”.

Y un@ (la unidad mínima, o individu@, en que se divide la m@s@) hace cosas en función de que sea in o no, en función de que la masa lo tenga por cool o no.

Lo que la masa bala más alto, está #bieeeeeeen. Hasta la Academia de la Lengua (cuándo la democratizarán?) llegan ya las presiones de los grupos de opinión para modificar el lenguaje en función de lo in o lo out. Por el lenguaje empieza todo; y en el lenguaje acaba todo.

Mientras la Socialdemocracia colapsa por haberlo engullido todo (hasta la esperanza de poder comer indefinidamente de la masa), la masa se refocila en el ejercicio democrático que consiste en sentarse todos juntos y votarlo o botarlo todo, manoseando categorías (democracia, Pueblo, bandera…) que no significan nada, porque el sujeto que las emite ya no significa nada; los comerciantes de la plaza -pacíficamente tomada por la masa: si no hay bofetadas es que aquello es pacífico y sirve a la diosa Paz- quietecitos y apenas sin voz, los indeseables capitalistas, hablan de “la autoridad competente” y de “inspectores de sanidad” que verifican que aquello huele muy mal, literalmente.

Parece una película futurista, pero no: es aquí y ahora. No es ficción, es real.

Dicen que esto nace en internet: un trending topic es como el pájaro guía para la tribu de los boran kenianos: conduce a la masa de seguidores a la miel de lo in, a la seguridad de estar donde hay que estar, donde están todos, pegaditos. Cambia su rumbo el pájaro guía, y allá le sigue la tribu. La tribu sigue al tema del momento.

Los trending topics de Twitter, esa radiografía de lo in y lo out para la masa, se venden por 80.000 dólares al día, según El País. Por ese dinero puedes ser una “tendencia patrocinada” durante un día: igual que por cierto dinero puedes ser un significado patrocinado en google, el diccionario del Futuro: una verdad patrocinada. Flor de un día, pero fue bonito mientras duró. Verdad romántica, de las que mueren trágicamente jóvenes. Y verdad que, como toda verdad, tiene su censura y su geolocalización.

Por tanto ya existe el Mercado de la Verdad y de las Tendencias. Tanto pagas, tanta verdad eres. Imagino que dentro de poco algún millonario se comprará la Historia Universal y la redactará a su gusto.

Y la Democracia como el sistema de decisión según el balido predominante: el más ruidoso, el más masivo. #beeeeeeeeeeeeee

Vivimos en la era de “#”, en la Era del Hashtag. Con sus tres momentos hegelianos: creación de un tópico, popularización del tópico y desaparición del tópico, todo ello en muy poco tiempo.

En los medios sociales no hay un editor, sino que se va de abajo arriba. Los temas son como globos, algunos suben y otros no“, dice el físico Bernardo Huberman, director del Social Computing Lab de HP y profesor de Stanford, en el artículo referido.

Huberman ha centrado últimamente su interés en el diminuto porcentaje de trendings capaces de sobrevivir durante un largo tiempo en un ecosistema tan veloz y competitivo. Para él, estos conforman la conciencia de la comunidad. “Retuitear es como usar un chicle mental, lo haces sin pensar. No es algo activo”, afirma. Sostener en el tiempo una tendencia implica otros mecanismos. Sus resultados preliminares indican que un pequeño número de gente muy activa que insiste en realizar tuits sobre el mismo tema a lo largo del tiempo (y no solo retuits rápidos) es la responsable de esos trending topics.”

Los espermatozoides cibernéticos más fuertes en forma de hashtags fecundan el óvulo de la masa, y generan la conciencia. ¡Precioso! ¡Música!

¡Y que viva la Revolución (de hecho, lo único que realmente vive)!:

V de Vendetta

PD: Y yo que, por más que miro ese signo #, no veo en él ninguna “etiqueta almohadillada” sino los barrotes de una ventana carcelaria…

#beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

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