Desollado


La vida humana transcurre en los límites que la realidad (ese follis, bolsa de cuero que contiene el aire, el espíritu) le marca; y en ellos y entre ellos tratamos de obrar el bien, intentando previamente conocerlo.

En eso consiste la libertad: en los límites de lo real tratamos de respirar, hasta el último suspiro.

Allí tratamos de encontrar la verdad y la belleza. El Papa se reúne con los artistas para hablar de la belleza. Para leerlo, aquí.

Y dice la tradición que fuimos hechos para amar y ser amados, como podría traslucir de esta bonita historia (tomada de la mirada abierta al ser):

Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo, para curarse una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.
      – No, me dijo, ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.
     Entonces le pregunté extrañado:
     – ¿Y si ya no sabe quién es usted, por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?
     Me sonrió, y dándome una palmadita en la mano, me dijo: 
     – “Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”.
     Tuve que contener mi emoción, y mientras el anciano salía pensé: “Esa es la clase de amor que quiero para mi vida; el verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será, y de lo que ya nunca podrá ser”.

 

Fuera de esos límites existe otra “realidad”. Podría quizá aplicarse aquí el prefijo anti-, como ya se ha hecho, en otro sentido, con la materia (y su correlato, la antimateria). No me refiero al mundo animal ni al vegetal, con sus propios principios y sus propias operaciones.

Me refiero a ese otro mundo que forma lo que podría calificarse como de “mal”. Algo propiamente humano: inhumano. Hay muchos que definen el mal como la ausencia de bien, tratando de evitar el maniqueísmo. No me compete ahora a mi el tratar el asunto.

Sigo con interés -con horror más bien, pues el horror es bueno contemplarlo de vez en cuando para no olvidar su existencia, eso sí, sin acostumbrarse a él- los escenarios de esa anti-realidad, de esa ausencia de bien, de esa inhumanidad donde el bien ha quedado oculto por la tiniebla.

Las imágenes son extremadamente crudas, aviso. CLICK. Desollar es quitar la piel que recurre el cuerpo, atentar horrendamente contra lo sagrado.

El mal trabaja con denuedo y la tiniebla adopta aspectos horrendos: ¿es esto la realidad sin forma, sin verdad, sin belleza?

El spinozista diría que tam-bién, que está bien, que todo está bien, pues forma parte del maravilloso espectáculo de la vida, asimilando la Creación, que es toda buena, con la acción, que puede ser buena o mala; y tecnificando la realidad y calificando de emociones-imaginaciones, siempre subjetivas, la luz y la tiniebla: todo es cine, todo es imagen, todo es espectáculo. La sociedad del espectáculo, que diría Debord.

Véanse las fotografías -antecedentes del cine, el arte del siglo XX- e inténtese proferir a apasionada exclamación: ¡Maravilloso! Ya estamos en Sade.

En la época de lo post-humano, lo inhumano es norma.

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4 respuestas a Desollado

  1. Lucio dijo:

    Si la belleza es parcial, conseguible, tapable, excluible entonces la belleza no es un absoluto, no es nada; una contingencia.
    Si la belleza es total, indesechable, ilimitada entonces la belleza es un absoluto; lo es Todo, una necesidad; lo único.
    Platónica y cristianamente se ha intentado acabar con esa peculiar forma de la belleza (desagradable para los entes con pellejo y ojo) durante siglos; se sigue desollando. ¿Resultado? Una mentalidad harto fatigada ¿por qué? por no haber conseguido mantener el pellejo en su sitio (prueba de que a Dios no se le altera) y darse cuenta, en un fugaz momento de claridad, que el vano intento, la fatigable pretensión, la ha animado el — “todo muy bonito hasta que me toques”– interés personal.
    ¿Por qué entonces no se plantea dar lugar a una nueva mentalidad que no suponga tanta combustión estéril? ¿Por qué esa fruición en devorar la la maldita fruta encasilladora de “bienes” y “males” que a nuestro Padre tanto encolerizó? ¿Por qué no exterminar ya de una vez el decadente Logos? Preguntó al cristiano el felino (de León) Nietzche dando martillazos por doquier.
    Entre chillidos apareció el más tranquilo de los hombres: Spinoza. Respondió a uno y a otro con serenidad sobrehumana:
    Dijo al primero: ” ¿No es raro que no nos escandalicemos x el mastodóntico e imparable desollar de las vacas ( con ojos, olfato, apetitos, concupiscencias, ARNs replicantes y aparatos de Golgis a mansalva) que luego devoramos compulsivamente para aplacar, no el hambre, sino la gula de millones de obesos rollizos?” Entonces Baruch, viéndo que le prestaban algo de atención y saliendo de su ser, como salió, recordó un dialogo que mantuvo con Dios en sus tiempos mozos; lo reproduzco tal cual Baruch lo dejó escrito: [“Y una vez Dios me preguntó: — “¿Te conviene desollar vacas hasta la extenuación para zampártela en el momento que desés y la cantidad que apetezcas?” — “Si”, respondí. A lo que Él añadió: — “Pues además es bueno”. Entonces salté de alegría, y me creí un rey por tan fructífera coincidencia celebrándolo con insaciables banquetes de vacas cocidas y desolladas. Cuando tuve mi despensa llena de vacas desolladas esperando y colgadas para mi disfrute, moral y deleite, me sorprendió de nuevo Dios con otra pregunta: –“¿Te conviene ver (3era persona) y/o padecer (1era persona) el desollamiento de un semejante tuyo (3era persona) y/o un familiar (1era persona)?” — “NO”, contundentemente respondí. A lo que Él añadió: –“Pues además es bueno”. Entonces lloré con amargura y me paralizó el miedo hasta el punto de renegar de la –siempre la misma– sentencia de Dios. Tras llorar deswconsoladamente y despues de haber desollado miles de vacas me convencí de que la segunda sentencia de Dios era errónea, que no la dijo tal que así, que algo estaba desajustado, que hubo un mal pronunciamiento en la articulación de su boca, que mis trompas de eustaquio se contriñeron en el momento en que Él añadía un apéndice a la segunda sentencia, y que mi labor desde ese momento (entre vaca defecada y vaca ingerida) era la de interpretar esa oración omitida. Acabé defraudado e insatisfecho despues de entrar en contacto con todo tipo de personas doctas para hayar el velado apéndice. Todos decían haber escuchado lo que añadió Dios después de la sengunda sentencia, pero ninguno lo oyó realmente, o al menos, a mí así me lo parecia. Y con los años llegué a la conclusión de que no había tal apéndice, que la segunda sentencia era absolutamente identica a la primera. En ese momento grité de horror al ver cómo desperdicié tantos años en busca del apéndice “perdido”; me amargó en exceso el verme, retrospectivamente, ebrio de tantas falsedades, y torpes pretensiones. Pero una voz, ya familiar, profirió tan ya archiconocida sentencia: –“Pues además es bueno”. Al ir integrándo la sentencia, me afané en escribir libros para hacer escarmentar a las nuevas generaciones de mis errores, y sorprendentemente para mi, volvi a escuchar tan divina voz (esta vez no mediaron años sino semanas) sentenciando las mismas cuatro palabras. La alegría en mi era incomesurable. Publiqué un par de tratados y vi como la reacción era de hostilidad, de rechazo e incomprensión, y sin frustrarme por ello y anticipándome a la ya recurrente voz, me regalé la sentencia “Pues además es bueno” y, desde un gozo indescriptible, seguí escribiendo para mi cajones reduciéndo todo mi obrar a un silencioso baile. Ya no tenía que escuchar la sentencia, al final de mis dias, para ser plenamente consciente de que mi vida ERA, mi vida, como la de todos, como la de Todo, ESTABA SIENDO. Así que cristiano, sigue siendo, que yo seguiré siendo lo que no puedo no ser. O no sigas siendo lo que hasta ahora eras, sé lo que seas. Veo a Dios encarnado en expresión, cualquier expresión es valida. Así que cristiano desóllame, amame o lo que concibas, porque lo único que sé (y la paz que otorga por ahora es intensa) es que salga lo que salga será expresión y no puede ser otra cosa. ”
    Y dijo, con infinita sabiduría y cansado de parlotear, al segundo: “Ladras. Vale”.
    Aprendí de él que amar LO QUE SEA es una forma que Dios tiene de comportarse, y que si te toca puedes considerarte afortunado, y hasta aprendí que este considerarte afortunado es obra de Él.
    Aprendí de él que dónde pasa de todo, no pasa Nada y pasa Todo.
    Aprendí de él lo que tuve que aprender.
    Y he escrito lo que tenía que escribir, y reaccionaréis como tengais que reaccionar.
    Hecho y punto.

    • noeseso dijo:

      Difícil contestarte, pues, conteste lo que conteste, todo estará bien.

      Difícil dialogar, pues toda concatenación de palabras, en el orden que sea, estará bien. Aunque suene cacofónicamente.

      No habrá una postura mejor que otra ni ninguna pretensión de alcanzar verdad, pues todo es verdad, todo es dios, vaca desollada incluida.

      Todo es bellísimo, aunque provoque nausea, pues, a fin de cuentas, es la nausea de Dios.

      Bendito es lo mismo que maldito. Bendecir lo mismo que maldecir.

      En ese caso, me pregunto: ¿”lo que TENÍA que escribir”? ¿Acaso “tenía” algo que escribir? ¿Acaso hay algún deber cuando todo está tan bien?

      ¡Qué extraño!

      • Lucio dijo:

        Deber ser, determinado a, necesariament así… No veo ni siquiera homínida contradicción. Además de haber empleado el pasado (tuve que escribir lo que escribí por que lo escribí) y el futuro (reaccionaréis como tengais qureaccionar, sea como sea esa reacción, será como tenía que ser, como estaba totalmente determinado a ser, como será); o el presente: ES.
        El problema es que no se ha pensado en el infinto con coherencia. Y aún así no es ningún problema. Ni mucho menos. Todo lo cfontrario, es una prueba confirmante más. Te explicaré cómo entiende mi excrecencia nerviosa, por ahora, el asunto:
        Hagamos lo que hagamos y seamos lo que seamos, pensemos lo que pensemos, estemos donde estemos.. siempre seremos Realidad. Y la Realidad es lo que cohesiona no al humano (homínido de 2 telediarios), tampoco al mundo, ni siquiera al Universo entero, sino que cohesiona al TODO — que es solo REALIDAD [Parte I, Proposición XVII, Escolio: “Pero yo pienso que de la suma potencia de Dios, o sea, de su infinita naturaleza, han dimanado necesariamente, o sea, se siguen siempre con la misma necesidad, infinitas COSAS de infinitos MODOS, esto es, TODAS LAS COSAS […] y de Esta Manera, a Mi Juicio por lo menos, son mis adversarios quienes parecen negar la omnipotencia de Dios.”] ¡¡¡ Todas las Cosas !!!! ¿Alguien ha pensado en ello ?? (claro que sí: los que lo pensaron, piensan y pensarán eternamente en ello; no en virtud de sus pretensiones o méritos sino en virtud de lo que eran, son y serán). En el Todo está esta conversación, replicada hasta el infinito con minimísimas variaciones a cada vez. Y yo te estoy escribiéndo este texto en todos los idiomas y en todo momento; Y tú estás leyendo este texto en todas las estancias de tu casa, en toda postura, de todas las maneras, y con infintas variaciones cada vez, y tiene que haber un lector en los confines de la infinitud física que sea idéntico a tí pero que solo haya diferido de ti (o tu de él, es lo mismo) en el parpadear del ojo en una única ocasión. Eso Son Todas Las Cosas. Fíjate si es Total la Realidad que incluso incluyó a la Nada en el saco. “Nada escapa al Todo” se queda corto, porque ni siquiera la Nada se puede escapar de ÉL. La Realidad se llenó de Nihil para así Ser verdaderamente TOTAL (de ahí el anonadamiento en el paladar que nos produce Toda la Realidad, porque está trufada de Vacuidad). Más yo [ YO ==> ALMA ==> Parte segunda, Proposición XLVIII, Demostración: “El alma es un cierto y determinado modo del pensar, y de esta suerte, no puede ser causa libre de sus acciones, o sea, no puede tener una facultad absoluta de querer y no querer, sino que DEBE (el famoso “debe”” de antes) ser determinada a querer esto o aquello […] Part 3, Prop II, Esc: porque las decisiones del alma no son otra cosa que los apetitos mismos, y varían según la diversa disposición del cuerpo, pues cada cual se comporta sgún su afecto … así que tanto la decisión como el apetito del alma y la determinación del cuerpo son cosas simultáneas por naturaleza, o mejor dicho, son una y la misma cosa, a la que llamamos “decisión” cuando la consideramos bajo el atributo del pensamiento, y “determinación” cuando la consideramos bajo el atributo de la extensión […] Part 4 Prop IV Demostración: ” La potencia por la que las cosas singulares –y, por consiguiente, la escritura de esta fanfarronada retórica por parte de mi alma y la lectura por parte de la tuya– conservan su ser, es la misma potencia de Dios, o sea, de la Naturaleza, no en cuanto es infinita, sino en cuanto puede explicitarse a través de dicha confabulación comunicativa actual. Así pues, la potencia de nuestro comunicarnos así y ahora, en cuanto explicada por su esencia actual, es una parte de la infinita potencia, esto es, de la esencia, de Dios o la Naturaleza.”] lo percibo (formalizo, pinto, creo) como una clara muestra del Triunfo aplastante e indiscutible de la TOTALIDAD. Y si la TOTALIDAD se contaminó de NIHIL por todos lados para Triunfar Irrefutablemente, ¿¿¿no va a incluirse el desollamiento de un par de homínidos, tu escándalo proselitista y mi vanidosa reacción???? Claro que sí. Losiento por ellos, intentaré no desollar a nadie si mi alma así lo predispone, si Dios así lo decreta (por ahora es así; pero, desgraciadamente para el desollado o para alguien, una replica de mi mismo, ahora y siempre, ha estado, está y estará desollando continuamente sin parar; y otras infinitas replicas de mi concreción (diferentes a mi unicamente en la longitud de medio pelo) están siendo, desde la eternidad, desolladas sin compasión; en los confines de lo físico (que no lo hay) y para los cuales soy yo (este que te escribe aqui, ahora y así) el que está en los lejísimos e inalcanzables confine
        El TODO tiene un precio; no se puede atajar de buen grado las decisiones del árbitro sólo cuando nos son favorable.

        [[[Biblia; Job; 40

        ” El Señor siguió hablando a Job:
        ¿Quiere el censor discutir con el Todopoderoso?
        El que crtica a Dios que responda.

        Job se puso respondón.

        El señor replicó a Job desde la tormenta:
        Si eres hombre, ciñete los lomos,
        voy a interrogarte y tú responderás:
        ¿Te atreves a violar mi derecho
        o a condenarme para salir tú absuelto? ]]]

        La furia de Dios no tiene desperdicio (leer en voz alta, a gritos, el capitulo 38, 39 y 40 otorga un acontecimiento, a mi modo de ser, memorable)

        Disculpa este pequeño abajamiento, tenía mono de concreción.
        Y volviendo a la carga termino con lo siguiente: TODO es inviolable aunque se viole; así que (desde la torpeza del cristianismo) podemos relajarnos porque TODOS estamos PERDONADOS.
        Acabo de cansarme.
        Hecho y punto.

      • noeseso dijo:

        Funambulista: pisas a la vez tantos alambres que se diría que caminas por la red.

        Elige uno, uno sólo, y elévalo a las alturas y camina por él, sólo por él, de manera que tu caminar tenga que elegir entre lo recto y lo torcido.

        Sentirás vértigo. Y “los hombres volverán a mirar al cielo”.

        http://www.20minutos.tv/video/cufHxeSyuW-antologia-de-un-funambulista/0/

        http://www.manonwire.com/

        Y luego, si te atreves, retira de ahí abajo la red, formada por todos los demás alambres, por todos aquellos que no has elegido como camino.

        No te pido disculpas por el tono exhortativo. Pues consisto en afirmar, negar y compartir sólo lo que considero bueno. El tiempo que me haya sido otorgado, ni un segundo más.

        Cordialmente.

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