… y dejéme


“En una noche oscura,
con ansias de amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando mi casa sosegada.
5       A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
10    En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía,
sino la que en mi corazón ardía.
15  Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
20 ¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
25  En mi pecho florido,
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
30 El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.
35  Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.”
(San Juan de la Cruz. Noche Oscura del Alma)

 

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4 respuestas a … y dejéme

  1. Antonia dijo:

    Juan y Pinchame se fueron a nadar. Juan se ahogo, ¿quien quedo?

  2. Sor Juana de la Cruz o juanita banana dijo:

    Dejéme, Pinchame.

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